Tampoco pido tanto, de Megan Maxwell


Tampoco pido tanto
~ Megan Maxwell ~
560 páginas · 16'50€ · Esencia · 9788408217145
3'5/5


Carol trabaja como bailarina en distintos espectáculos, aunque su sueño es volver a ejercer de tripulante de cabina de pasajeros, y la oportunidad se le presenta en la compañía High Drogo. Daryl es comandante y viaja por todo el mundo pilotando aviones de dicha compañía. Ambos se conocen a través de Lola, hermana de Daryl y amiga de Carol. Y, aunque se atraen, y los dos están abiertos a disfrutar del sexo sin tapujos, intentan no acercarse más de lo debido, pues no quieren causarle problemas a Lola.

Sin embargo, todo cambia cuando el corazón puede a la razón. Incapaces de resistirse a la atracción que sienten el uno por el otro, deciden al fin disfrutar de las oportunidades, de la vida y del placer. Sexo telefónico, tántrico, tradicional, tríos, dogging… y todo cuanto puedas imaginar. Con Tampoco pido tanto, Megan Maxwell nos adentra en un sinfín de posibilidades para disfrutar de las relaciones íntimas. ¿Te la vas a perder?


      

Carolina es una mujer muy inquieta. Trabaja como TCP (asistente de vuelo) para la compañía High Drogo, y como bailarina en el cuerpo de baile de artistas como Pink. Compaginar ambos trabajos no es fácil, pero ella lo hace encantada porque son su pasión. El poco tiempo que le queda libre lo distribuye en pasar tiempo con sus perritos, en la protectora de animales donde trabaja como voluntaria, con sus amigas y lidiando con los problemas de su familia.

Y es que la familia de Carol no es muy normal, sobre todo a ojos de su hermana mayor Annalisa. Realmente, es una familia poco convencional y bastante peculiar, pero se salen de los cánones de normalidad que su hermana Annalisa acepta, y cada vez que realizan alguna excentricidad, recurre a ella para que vaya a solucionar los problemas.

Por otro lado tenamos a Daryl Simmons, comandante de la compañia High Drogo y hermano de Lola, la mejor amiga de Carol. Daryl es un hombre educado, puntual, ordenado, al que le gusta siempre vestir bien... en resumen, es la antítesis de Carol. Pero la atracción que sienten el uno por el otro prácticamente nada más conocerse, harán que sus mundos den un giro de ciento ochenta grados.

Una vez más, Megan Maxwell me ha vuelto a enganchar a una nueva historia suya. Reconozco que cada vez que leo un libro suyo, lo absorbo sin ser consciente de ello hasta que llego a la última página, y eso es algo por lo que felicitar a la autora. Sus historias siempre me acaban resultando bastante entretenidas y me acabo enganchando a ellas desde el minuto uno.

En esta ocasión, la autora vuelve a sumergirnos en una historia con tintes eróticos de la mano de los protagonistas. Pero no se trata de una simple historia erótica sin más, puesto que en esta historia se tratan muchísimos temas de actualidad, y eso es lo que más me ha gustado de todo. Entre estos temas, destacan el abandono y la adopción de mascotas, la aceptación de personas transgénero, problemas familiares entre hermanos y padres, la pérdida y superación de seres queridos... Y todo ello muy bien hilado dentro de la historia y de la vida de los protagonistas.

Aunque es cierto que también ha habido cosas que me han chirriado, como los dos trabajos a los que se dedica Carolina y la compatibilidad de los mismos, y es que me parece muy difícil que ambos se puedan compaginar como si nada, pero bueno. Y por otro lado, algo que tampoco me ha terminado de convencer porque no me parece muy justo para el personaje de Daryl, es que entre Carol y Daryl el que da más su brazo a torcer, al que no le importa adaptarse a un nuevo y totalmente distinto estilo de vida, es a él. Daryl siempre está dispuesto a cambiar ciertas cosas de su vida para adaptarse a Carol, que está bien que abra sus horizontes, pero ella apenas es capaz de cambiar o adaptarse ni tan si quiera un poquito a él.

Con respecto al resto de personajes, uno de mis favoritos es el abuelo de Carol, Konrad, me ha parecido un personaje muy entrañable. Conocemos también a su hermana mayor, Annalisa, la que tantos quebraderos de cabeza le da; a su hermano menor, Adam; a su hermanastra pequeña Vera, a su madre, a su abuela, a sus amigas Lola y Samantha; a Cam, el amigo de Daryl... y según van apareciendo, vamos conociéndolos un poquito mejor.

El final no es cien por cien cerrado, la autora deja un final feliz pero algo abierto para poder continuar con una segunda parte, aunque en ella los protagonistas sean otros, como anteriormente hizo con otras historias, aunque a mi, personalmente, no me parece necesario una segunda parte.

Tampoco pido tanto es una historia ágil, entretenida y de actualidad, con un toque picantón y unos protagonistas y personajes muy peculiares que hacen que se disfrute aún más de su lectura. Un libro totalmente recomendado para quienes amen este tipo de historias.

Gracias a Esencia - Planeta.


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