¡Calla, Cándida, calla!, de Maite Carranza


¡Calla, Cándida, calla!
~ Maite Carranza ~
224 páginas · 10'20€ · Santillana Loqueleo · 9788491222576
4/5


Un summer love imposible. Un verano para recordar siempre.

Cándida tiene claro que el verano es para disfrutar en compañía de las amigas del alma. Pero sus padres la envían a un pueblecito de La Rioja donde vive su abuela. Y lo peor: acompañada de sus hermanos Gustavo y Alicia. ¡Horror! ¿Hay algo más aburrido que unas vacaciones en familia, en un pueblo convencional y lleno de moscas? Cándida cree que no podrá soportarlo hasta que descubre a una pandilla de jóvenes, y, sobre todo, a Jan, el rastas más guapo del pueblo.



Cándida es una adolescente de catorce años que se encuentra en plena edad del pavo. Tiene un carácter un tanto peculiar, y es que es muy melodramática, excéntrica y algo victimista. Sobre todo cuando las cosas no salen como a ella le gustaría, justo como cuando sus padres le dan la noticia de que este año se irá de vacaciones de verano al pueblecito de su abuela, junto con sus hermanos pequeños: Gustavo y Alicia.

Este hecho supone un gran problema para Cándida, y es que se niega a pasar el verano en el pequeño pueblo de su abuela, donde no habrá gente de su edad, mientras que su archienemiga Cuca Según se lo paso en grande por Inglaterra. Pero pese a sus esfuerzos por hacer que sus padres cambien de opinión, Cándida se ve obligada a tomar medidas drásticas.

Cuando llega a la casa de la abuela, y tras ver cómo sus hermanos pequeños se integran desde el primer momento en el pueblo, Cándida descubre a una pandilla de chicos y chicas que rondan su edad, y entre ese grupo se encuentra Jan, un chico guapísimo y muy molón con rastas, por el que Cándida cae prendada desde el minuto uno.

A pesar de tratarse de una historia cortita, lo cierto es que las aventuras veraniegas de Cándida me han gustado muchísimo. Es cierto que tiene una forma de ser un tanto peculiar, siendo demasiado dramática y quejica por todas las cosas, pero también es cierto que a su edad esas cosas son un tanto normales. Y aunque no me he sentido muy identificada con ella, lo cierto es que esa característica forma de ser hace que la historia se vuelva más entretenida y divertida si cabe.

Además de los desvaríos varios de Cándida, en esta historia podremos vivir distintos summer loves, conocer a abuelas muy molonas que hacen concursos de tortilla de patatas, y a las amistades de Cándida, tanto las de toda la vida como las que hace en el pueblo durante sus vacaciones.

Lo cierto es que disfruté muchísimo de esta historia. Me parece muy divertida, entretenida, ligera y fresca. Y aunque el verano ya ha pasado, lo cierto es que nunca está demás contar con una historia de estas características entre las estanterías, puesto que siempre viene bien disfrutar echarse unas risas y desconectar por unos instantes de la realidad, y os aseguro que este libro es el ideal para hacerlo.


¡Calla, Cándida, calla! es una lectura ágil, fresca, divertida y muy entretenida. La historia veraniega de una adolescente muy dramática que no deja indiferente a ningún lector, y que te transporta de nuevo a aquellos años en los que la diversión consistía en quedar con los amigos, comer pipas en la plaza del pueblo y disfrutar de los festivales de verano. Una lectura muy recomendada para desconectar y echarse unas risas.


Gracias a Santillana Loqueleo.


Comentarios

  1. Hola ^^
    La verdad es que parece una historia de lo más entretenida. De momento no creo que la lea porque siempre tengo libros pendientes... pero está bien tenerla en cuenta por si algún día me apetece desconectar de lecturas más densas ;)

    ¡¡Un abrazacoooo!! :D

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Muchas gracias por pasarte por aquí, dedicarme un poco de tu tiempo y dejarme tu más sincera opinión.
Si no quieres que tu comentario sea eliminado, recuerda comentar siempre con respeto y sin spam (ya sea a blogs, webs, concursos y/o similares).
Si eres nueva/o por estos mundos y quieres que conozca tu blog, solo tienes que mandarme un e-mail, ¡y listo!
¡FELIZ LECTURA!